6 consejos para cuidar tu auto en la temporada de calor

Comienza la primavera en el hemisferio norte, y con ella llega la temporada de altas temperaturas y días largos que invitan a realizar actividades al aire libre, actividades acuáticas y, por supuesto, a planear unas merecidas vacaciones. Pero, así como nosotros podemos sufrir por las altas temperaturas y debemos tener cuidado tanto con la exposición al sol como con mantenernos adecuadamente hidratados, nuestros vehículos también pueden sufrir diversos problemas por los rayos del sol o por funcionar a altas temperaturas.

Seguir estos consejos te ayudará a que tu auto resista mejor las inclemencias del tiempo:

1. Para aquellos vehículos que normalmente no cuentan con un lugar cubierto donde guardarlos y están expuestos al calor directo y a los rayos UV, es muy recomendable proteger la pintura contra el desgaste prematuro causado por el sol, lo que hace que la pintura se vea “quemada”, sobre todo en los colores rojos y negros. Por eso, si es posible, antes de que lleguen las altas temperaturas y después de un buen lavado, es importante protegerla con una capa de cera o teflón, que cuide la pintura.

2. Para todos los plásticos decorativos y las piezas fabricadas con este material, existen productos y tratamientos que también se pueden utilizar y que ayudan a proteger estos materiales, evitando que se decoloren o se agrieten debido a las temperaturas.

3. Es importante que el automóvil funcione bien mecánicamente para evitar problemas causados por un funcionamiento a temperaturas más altas. Lo primero que hay que hacer es revisar que el sistema de enfriamiento tenga el nivel adecuado, que no haya fugas y que el anticongelante esté en buenas condiciones. Este debe mezclarse con agua en la proporción indicada por el fabricante, pero tiene una vida útil limitada, por lo que hay que revisarlo para verificar su estado y reemplazarlo cada 2 o 3 años, tomando en cuenta tanto el kilometraje total recorrido, como la cantidad de kilómetros que se condujeron en tráfico pesado en la ciudad y con altas temperaturas; de este cuidado depende el buen enfriamiento del motor en días de altas temperaturas.

4. Otro punto importante a revisar son las llantas, ya que el calor las afecta directamente no solo por estar en contacto con el asfalto, que puede alcanzar temperaturas muy altas, sino porque, si no están a la presión adecuada, al rodar su temperatura aumenta aún más, lo que, con el tiempo, va afectando al caucho y a su estructura, lo que reduce su vida útil y su agarre a la carretera. Por eso, es importante verificar constantemente que estén a la presión adecuada.

5. Por supuesto, no podemos dejar de lado el corazón de nuestro automóvil: el motor. Una buena lubricación a altas temperaturas es esencial, por lo que el aceite debe estar en buen estado —ya sea mineral o sintético— y debe cambiarse según las indicaciones del fabricante para evitar problemas. Pero además puede ser conveniente utilizar aditivos o tratamientos que no solo ayuden a mantener el aceite en buen estado, sino que mantengan limpio el motor, sobre todo en espacios reducidos donde la acumulación de sarro y residuos puede impedir una lubricación adecuada y provocar un aumento de la temperatura y el desgaste del motor.

6. Otro sistema que puede verse afectado por las altas temperaturas es el del combustible; el tanque se encuentra normalmente debajo del asiento trasero del vehículo y cerca del piso, por lo que recibe el calor del asfalto al circular, y el aumento de temperatura provoca la evaporación del combustible que, si bien no sale del tanque, no se puede utilizar en esas condiciones, lo que reduce el rendimiento.

Los fabricantes indican que nunca debe haber menos de ¼ de tanque, y esto se debe a varias razones: la evaporación es una de ellas, pero también porque la bomba de combustible está sumergida en el tanque y el combustible sirve como refrigerante; y, además, cuanto menos combustible haya, más fácil será que la suciedad acumulada llegue a los conductos de salida, obstruyendo la rejilla y, en el peor de los casos, los pequeños conductos de combustible e incluso los inyectores. Por eso, en épocas de calor esto se vuelve más importante, e incluso es recomendable mantener siempre un nivel más alto en el tanque. Cuanto más combustible haya, menor será la evaporación.

Medidas preventivas

Para los dos últimos puntos, existen tratamientos para el aceite y el sistema de combustible que ayudan a proteger el motor. El Tratamiento multiuso Sea Foam se puede agregar al aceite del motor, sin importar si este es mineral o sintético, y ayuda a mantener el motor libre de residuos dañinos, resinas y depósitos que puedan restringir el flujo del aceite, lo que permite una buena lubricación de todas las partes del motor.

Y si se agrega al tanque de combustible, ya sea de gasolina o diésel, ayuda a estabilizar el combustible y mantiene limpios los conductos y los inyectores, lo que garantiza un flujo adecuado de combustible para una respuesta óptima del motor y un rendimiento máximo. También limpia las válvulas de admisión y los depósitos que haya en la cámara de combustión.

Para los vehículos con más de 120 000 km, se puede utilizar el Tratamiento multiuso para alto kilometraje de Sea Foam, que funciona exactamente de la misma manera, pero está formulado para motores con mayor desgaste debido a su uso, por lo que no solo previene el desgaste excesivo, sino que también garantiza el buen funcionamiento del motor en todo tipo de entornos.

En cuanto a la protección de los plásticos que mencionamos en el punto 2, Sea Foam también cuenta con Deslizamiento profundo, que es un lubricante a base de petróleo que penetra en las piezas de plástico y en las piezas metálicas pintadas, protegiéndolas de los rayos del sol y evitando que se agrieten y se decoloren, además de darles un aspecto brillante. Este producto también previene la corrosión y lubrica los metales, por lo que puede utilizarse para aflojar tuercas que se han atascado con el tiempo, como en las ruedas de los autos, así como para una infinidad de aplicaciones caseras en bisagras, herramientas, chapas, etc.

Así que, antes de que comience la temporada de temperaturas más altas, conviene revisar estos aspectos de nuestros vehículos y tomar las medidas preventivas necesarias para evitar no solo un desgaste importante por falta de mantenimiento o averías que se podrían haber evitado, sino también pasar un mal rato por fallas inoportunas en medio del camino.