Los motores diésel impulsan una gran variedad de vehículos de todo tipo, principalmente los destinados a trabajos pesados, como camiones de carga, tractocamiones y autobuses de pasajeros, así como diversa maquinaria de construcción y agrícola, que, por la naturaleza de su uso, requieren motores de alta potencia y par motor, así como una mayor vida útil. Los operadores de estos vehículos, que pueden contar con flotas muy grandes, necesitan confiabilidad en su funcionamiento, la mayor eficiencia y también la mayor durabilidad posible.
La principal diferencia entre los motores de gasolina y los diésel es que, mientras que en los de gasolina la ignición de la mezcla de aire y gasolina se logra mediante la chispa de una bujía, los motores diésel logran la combustión mediante una alta compresión, lo que los hace más eficientes y les permite producir un mayor par motor a bajas revoluciones. Esto hace que requieran procedimientos de mantenimiento específicos para evitar el sobrecalentamiento, los filtros obstruidos y los problemas con los inyectores.
En Estados Unidos, Sea Foam es un gran aliado de las empresas con flotas de vehículos diésel precisamente porque ayuda a mantener los motores diésel en buen estado durante más tiempo, lo que se traduce en un funcionamiento confiable, eficiencia en el consumo y mayor durabilidad. Ahora que ya está en México, los productos de Sea Foam prometen ayudar a cuidar los motores diésel, mejorando su rendimiento.
Estas medidas de cuidado son muy importantes, ya que en México solo se puede conseguir diésel compatible con el límite máximo de 30 partículas de azufre por millón (papm) en las zonas metropolitanas de la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, así como en la frontera con EE. UU. En el resto del país, la calidad del diésel varía y puede alcanzar hasta 300 o más papm, lo que obliga a revisar y cambiar todos los filtros con mayor frecuencia.
A continuación se presentan tres casos prácticos en los que el tratamiento multiuso de Sea Foam puede ayudar a mejorar el combustible en los vehículos diésel:
Cuidado del aceite
Debido a su alta relación de compresión y al uso intensivo, el aceite de los motores diésel tiende a degradarse más rápido, por lo que es importante cambiarlo con regularidad, de acuerdo con las indicaciones del fabricante, normalmente entre 5,000 y 8,000 km, así como reemplazar el filtro para evitar que los contaminantes circulen por el motor.
Agregar el tratamiento multiuso de Sea Foam al aceite ayuda a disolver los residuos de petróleo y la suciedad que se acumulan en el depósito de aceite. También ayuda a mantener limpios diversos componentes, como elevadores, tensores y anillos de control, restableciendo el flujo óptimo y la lubricación en los conductos de aceite obstruidos. El tratamiento también ayuda a mitigar las adherencias en los inyectores, lo que contribuye a un funcionamiento más suave del motor y a un mejor rendimiento a largo plazo. Es importante agregar el Tratamiento Multiusos cada vez que se realice un cambio de aceite del motor. Sea Foam recomienda agregar 30 ml de tratamiento por cada litro de aceite del motor; para una mayor eficacia en la limpieza, se puede agregar 160 km antes de realizar un cambio de aceite, de modo que se lleve a cabo una limpieza del motor justo antes de drenarlo y ponerle aceite nuevo.
Sistema de combustible
El sistema de combustible de los motores diésel es más sensible a los contaminantes y al agua que los sistemas de gasolina, por lo que es fundamental realizar un mantenimiento adecuado para garantizar un rendimiento y una durabilidad óptimos del motor. Lo más importante es usar siempre diésel de alta calidad para evitar que se obstruyan los inyectores y así mantener la eficiencia; además, realizar una limpieza ocasional del sistema también es recomendable para eliminar el combustible viejo y mantener la integridad del sistema de combustible. Pero esto, en México, no es fácil.
El tratamiento multiuso de Sea Foam cumple una doble función en los motores diésel, ya que limpia eficazmente los inyectores de combustible y las cámaras de combustión, y además estabiliza el combustible, restableciendo los patrones de pulverización de los inyectores y mejorando el rendimiento general del motor.
Se recomienda utilizar 10 ml de tratamiento multiuso por cada litro de combustible en el tanque para mantener limpio el sistema; sin embargo, en los casos en que se requiera una limpieza más profunda, se pueden utilizar hasta 15 ml por cada litro en el tanque.
Cuidado de los filtros
Como ya mencionamos, los motores diésel son más sensibles a los contaminantes que puedan encontrarse en los sistemas, por lo que es importante cambiar el filtro de aceite cada vez que se cambie este, y cada vez que se cambie el filtro de combustible, realizar la limpieza de los inyectores tal como se explicó. Hay que tener en cuenta que algunos vehículos tienen más de un filtro de combustible y todos deben cambiarse en los intervalos indicados por el fabricante, ya que el diésel contiene mucha más suciedad que la gasolina.
Además, es importante cambiar el filtro de aire cada 15,000 a 20,000 km para mantener un buen flujo de aire en el interior del motor; una mala “respiración” del motor provoca una menor potencia y un mayor consumo de combustible en el uso diario.
Por último, también es importante realizar una inspección y limpieza periódicas del filtro de partículas del sistema de escape, para evitar la acumulación de hollín y cumplir con las normas de emisiones.
También es importante señalar que el tratamiento multiuso de Sea Foam no debe utilizarse en aceite para la transmisión ni en otros fluidos; es para uso exclusivo en motores, para lo cual existen otros tratamientos específicos. También cabe mencionar que, actualmente, en México solo se ofrece en envases de 473 ml. En EE. UU. existen envases de un galón (3,78 litros) y también en bidones de 208 litros para uso industrial, pero estos no están disponibles en México, al menos por ahora.
