Guía práctica para solucionar o prevenir problemas del motor de su lancha

Los motores marinos, al igual que el motor de tu auto o camioneta, necesitan mantenimiento de rutina para que sigan funcionando sin problemas.

Es muy probable que el motor de su embarcación no funcione con tanta frecuencia como el de su vehículo, lo que lo hace más propenso a sufrir diversos problemas que pueden resultar frustrantes justo cuando quiere disfrutar del agua.

Pero no se preocupe. Con unos conocimientos básicos, podrá evitar problemas con el motor y concentrarse en disfrutar de su tiempo navegando.

Los problemas más comunes de los motores de embarcaciones

El motor de una embarcación puede presentar una amplia variedad de problemas, al igual que el de un auto.


Y las causas de estas fallas suelen ser las mismas: combustible, aire y chispa. Si la batería no se cargó mientras la embarcación estuvo almacenada y sin usar, es posible que esté descargada (la chispa), o podría tener la mala suerte de encontrar un nido de ratones en la admisión (aire), o incluso que la gasolina vieja haya dañado el sistema de combustible.

Estos son solo algunos ejemplos. Los expertos de Sea Foam explican cuáles son los tres síntomas más comunes que podrías experimentar, qué significan y qué medidas se pueden tomar para prevenirlos o solucionarlos.

1. Dificultades para arrancar

Si la batería está en buen estado, el motor debería arrancar en cuanto se presione el botón de encendido o se gire la llave.


Si eso ocurre, pero el motor no arranca, probablemente se trate de un problema de combustible, aire o chispa (como se mencionó anteriormente).

Asegúrese de que el filtro de aire no esté obstruido, revise las bujías para ver si tienen suciedad o algún defecto, y compruebe que los cables estén bien conectados. Además, asegúrese de usar gasolina reciente.


La mayoría de los combustibles tiene una vida útil de aproximadamente 30 días. Pasado ese tiempo, comienza a descomponerse, pierde volatilidad y forma barnices y sedimentos que pueden obstruir el sistema de combustible.

2. Fallas, sacudidas o pérdida de potencia

Si el motor de su embarcación funciona de manera irregular, da sacudidas o tirones, presenta fallas o pérdida de potencia, lo más probable es que el problema se deba al sistema de combustible.

Una de las causas más comunes es la obstrucción del filtro. En este caso, se recomienda revisar el filtro antes de salir y llevar uno de repuesto por si fuera necesario cambiarlo en el agua.

Un inyector de combustible obstruido o un rociador del carburador bloqueado también pueden ser la causa de que el motor no arranque como debería. O bien, el filtro de aire podría estar sucio.

Es posible que la pérdida de compresión debida a una falla mecánica más grave sea la causa de que el motor no funcione bien, pero es mejor revisar los aspectos más sencillos antes de desarmar el motor o llamar a un mecánico.

3. Sobrecalentamiento

A diferencia de los motores de automóviles, los motores de embarcaciones suelen utilizar el agua del lago o del mar para refrigerarse. Si las entradas de agua están obstruidas, el agua no circulará correctamente y el motor se sobrecalentará, lo que puede provocar daños graves.

Revisa si hay algas, maleza u otros residuos que las estén obstruyendo. Si no es así y están limpias, es posible que una manguera de refrigeración esté suelta o se haya agrietado.

El mantenimiento del motor marino

La mejor manera de evitar problemas en el motor de su embarcación es realizar un mantenimiento preventivo de rutina.

Al igual que un auto o una camioneta, una embarcación necesita un mantenimiento regular. Revise con frecuencia las partes del motor que sufren desgaste o que se espera que deban ser reemplazadas después de cierto tiempo, según lo indicado en el manual del propietario.

Elabore una lista de verificación de mantenimiento y asegúrese de seguirla cada temporada, especialmente antes de volver a usar su lancha si la ha tenido sin usar por un tiempo.

¡Un motor marino más limpio arrancará más rápido, funcionará mejor y durará más tiempo!